Colegio San Vicente de Pauls - Capital Federal

- Se encontraba ubicado sobre la esquina de Lorea (Luis Sáenz Peña) y Santa Teresa -

            Una semana después de llegar al país, el día 2 de octubre, los hermanos Lazaristas encomendaron oficialmente a los Hermanos, el cuidado de la escuela gratuita San vicente de Pauls. La tarea se distribuyó de la siguiente manera: Director, el Hno Frédien. Colaboraron con él en el externado gratuito los Hermanos Simeón, Paulius, Bajulus, Arège, Junión, Donatianus y Loger. Y en el internado adjunto los Hermanos Adolphus, Veremundo y Sixto. Se pensaba ya fundar en Luján, y para ese fin fueron destinados los Hermanos Agritius, Leopoldo José y Olegario.
Las clases en la escuela San Vicente de Paul eran numerosas, sobrepasaban los 60 alumnos, y se dio el caso sorprendente del Hermano Donaciano, mantener una admirable disciplina y buen aprendizaje - debemos tener en cuenta que
tuvieron que hacerse cargo de una juventud revoltosa, indisciplinada y difícil de conducir - a sus 103 párvulos de infantil (primero inferior, como se llamaba entonces). Así terminó el año 1903.

            En 1904 recibieron la primera comunión un centenar de alumnos y la disciplina había mejorado. Los Padres Lazaristas ahora admiraban la conducta del alumnado. En los años siguientes su acción se ejercía sobre más de 500 alumnos que recibían educación e instrucción gratuita y otros formaban parte del pupilado. También se disfrutaba de los Hornos de Pacheco, el campo de deportes de entonces.

            Existían problemas económicos, que permitían mantener la obra. No obstante, algunas pequeñas modificaciones se produjeron en los salarios, lo cual permitió a la Escuela “San Vicente de Paul “ continuar siendo atendida por los HH. Siempre fue evidente el bien realizado por los HH. durante el tiempo que estuvo en sus manos.   Tanto los alumnos como los exalumnos, eran un verdadero consuelo,   para los HH.  y  para la Conferencia Vicentina que sostenía la obra, y,  naturalmente un gran consuelo para los mismos Padres de la Misión.

              Terminado el curso escolar 1912, la Administración de la Conferencia Vicentina nos comunicó que muy a su pesar, le era imposible  continuar manteniendo esta obra que llevaba unos 40 años de existencia.

              El sostenimiento de la Escuela pasaba así a la Administración de las DAMAS DE LA CONSERVACIÓN DE LA FE. Comisión igualmente meritoria. Las  condiciones, permanecían más o menos las mismas. No obstante, las nuevas disposiciones que se dieron eran poco favorables a nuestros métodos de enseñanza.

              Se hace un contrato por CUATRO AÑOS, pero las exigencias de la Comisión eran cada vez más desfavorables a nuestros estatutos y reglamento, y al modo de manejar la Escuela . Acabado el tiempo del contrato, a fines de noviembre de 1915, a nuestro gran pesar. Tuvimos que dejar esta querida Escuela.  El único consuelo que nos quedaba, ante esta determinación, era el haber hecho el bien entre todas esas personas pobres del barrio. En honor de la verdad hay que decir que nuestra partida fue tomada con mucha indiferencia .